domingo, 19 de septiembre de 2010

Resident Evil: Afterlife




Luego de muchísimos contratiempos estoy de vuelta, talvez ni siquiera ahora hubiera actualizado por estar atado al televisor viendo iCarly, pero soy un hombre responsable.

La saga de videojuegos de Resident Evil me ha tenido cautivado desde los 6 años, cuando lo jugué por primera vez con mis primos provenientes de pussylandia, cuando aún el PlayStationOne dominaba el mundo. Como muchos otros seguidores de esta ya consolidada franquicia, me siento violado por la manera en la que se usa la historia en las películas de acción real, sin embargo estas peliculas tienen algo que me tiene atado a ellas, cada una de las 4 entregas.
Incluso durante la primaria, cuando la primera película de Resident Evil salió me la pasaba viendola una y otra vez y mosheando al ritmo de Slipknot. Muy posiblemente mis amigos de la primaria recuerden todo eso, incluso los cuentos infames que me aventaba de "President Evil".

Pero basta de tantas palabras que no tienen nada que ver con mi crítica a esta película que vi apenas ayer, que me tiene aún sin poder enfriar mi mente como para darle una crítica completamente objetiva asi que intentaré por todos los medios de mantenerme alejado como seguidor de las películas de esta crítica y de meterme al cien como observador imparcial.

Intento siempre mantenerme alejado de la tecnología 3D o al menos eso intentaba, pues siempre he sido duro respecto al tema: el 3D te distrae de muchos otros atractivos visuales que tiene la película y en lo personal, me marea, sin importar eso decidí que "mi primera vez" con el 3D en una película moderna fuera con Resident Evil 4: Afterlife.
No soy ningún conocedor de esta tecnología, pero como espectador puedo decir con toda seguridad que los efectos están hechos a la perfección, puedes ver directamente como le escurre la lluvia a un personaje por el cabello, ver hasta sus últimos detalles faciales y percibir toda clase de movimientos al pelo.

Ahora vamos con lo importante, la trama.
Es hora de dejar de lado tanto efecto bonito y ver de qué se puede agarrar esta saga de películas en caída libre. A diferencia de las otras 3 entregas, RE4:A no tiene un propósito en sí, y veamoslo de manera sencilla:

Resident Evil: Trata de cómo se escapa el virus y de todo el rollo principal.

Apocalypse: Vamos a ver cómo los buenos intentan sobrevivir en la ciudad llena de zombies y buscan escapar antes de la destrucción de la misma.

Extinction: Ahora se van en la búsqueda de más sobrevivientes y buscar respuestas directamente ante la corporación Umbrella.

Afterlife: Balazos, sangre y tetas.

Afterlife no tiene una historia concreta en sí, talvez tenga que verla otro par de veces más, pero si como seguidor me cuesta algo de trabajo agarrarle un sentido... no quiero imaginarme al pobre baquetón que se encontró con la película en el cine y se metió a ver que molaba.
A pesar de ser la película que más se apega a la historia de un videojuego, deja muchas cosas que desear en cuanto a actuación se refiere.
El intento fallido de amigo-villano que corre a cargo de Bennett es innecesario, jamás logra dar algo de emoción como persona mala y al final cuando se junta con Wesker hasta risa te da.
Entiendo que es una película de ficción, pero incluso la ficción tiene algo de lógica, realidad y coherencia, Resident Evil Afterlife carece de esto. Escenas como la del aterrizaje de la avioneta en el techo de la prisión en la que están un grupo de refugiados es inverosímil. La avioneta está por caerse al precipicio y cuando está colgando del techo y parece que a Alice y Claire (que van en la avioneta) ya se las llevo el carajo aparece un negro basquetbolista que usa sus superpoderes para dar un mega salto y con su super fuerza bajar el aeroplano a tierra firme, para que luego sus amigos jalen la avioneta como si fuera de cartón.

Hablando de los refugiados en el techo...

¿Qué poca imaginación, no?

Eso sí, mucha acción por la película y como fan de los videojuegos me agradó que se apegaran por fin a la historia de uno de ellos, lo malo es que se inspiraron en uno no tan bueno como es el Resident Evil 5.
Con guión en mano y un-ojo-al-gato- el señor Paul Anderson nos ofrece una recreación en acción real de la batalla contra el "Executioner", movimientos por parte de Albert Wesker idénticos a los que muestra en diversas batallas durante el videojuego número 5, además de la transformación que hace durante el mismo juego, cuando tienes que apuñalarle la boca, los perros que se abren por la mitad y por supuesto, la plaga que emana de la boca de los zombies, como en el mencionado videojuego.
La película abusa en exceso de el efecto slow-motion y no sería raro que te pegara un ataque de risa a mitad de uno de ellos. Carece demasiado de imaginación, talvez por eso justifica la "representación" de el Resident Evil 5, aunque no sólo podríamos citar al propio videojuego como inspiración, sino a la sagrada entrega de George Romero "Dawn Of The Dead".

RECOMENDACIÓN FINAL:
¿Tienes ganas de ver acción, balazos, zombies, transformaciones monstruosas, una historia sin imaginación, sangre volando y bellas mujeres? No esperes más y corre a ver Resident Evil Afterlife.
Si eres un amante del buen cine, alguien que quiere ver una buena película de acción con sentido y algo innovador... ve al blockbuster a ver que encuentras.

Entre malas actuaciones, mala historia y excelentes efectos gráficos:

5.6/10

Nota aparte (SPOILER): Yo ansiaba con todas mis ganas que Jill Valentine (Sienna Guillory) volviera para este film, y me decepcione bastante cuando no la vi por ningún lado. Sin embargo al finalizar la película y luego de los créditos apareció la mujer que me provocó un orgasmo visual y un grado de excitación total. Jill Valentine volvió al final de la película, durante 30 segundos para hacer que los 130 pesos que gasté, valieran toda la maldita pena.



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